viernes, 26 de abril de 2019

Diplomatura en Alimentación y Suplementación para la Actividad Física y Deportiva



Instituto Universitario River Plate Extensión Universitaria
Con la colaboración del Parque Científico y Tecnológico de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (PCyT FAUBA)

Presentación charla informativa gratuita

Diplomatura en Alimentación y Suplementación para la Actividad Física y Deportiva

Fecha de la Presentación :  9 de mayo de 2019 a las 18:00

Sede: Instituto Universitario River Plate - Avenida Figueroa Alcorta 7597, CABA

Enviár Nombre, Apellido, DNI , profesión o cargo via promocionpcyt@agro.uba.ar

Fecha de inicio de la diplomatura: viernes 7 de junio de 2019

Presentarán la diplomatura:

Lic. Marcela Denatale

Responsable del Instituto de Extensión Universitaria y del Área de Comunicación Institucional

Lic. Alessandro Piovesana

Coordinador del Parque Científico y Tecnológico de la FAUBA

Docentes de la diplomatura que disertarán durante la presentación:

Dr. Daniel Kelly

Director y profesor adjunto de Prácticas en el Programa de Gestión de la Industria Deportiva en la Universidad de Georgetown desde 2016.

Se desempeñó como profesor asociado y director de Gestión Deportiva en el Wilmington College. Enseñó durante seis años en la Universidad de Sales.

Posee un doctorado en Dirección de Deportes de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus, una maestría en Estudios del Deporte y una licenciatura en Administración de Empresas por la Farmer School Of Business, Universidad de Miami, Oxford.

Lic. María Fernanda Garat

Licenciada en Nutrición de la Universidad de Buenos Aires (1998-2002), M.N. 3652.

Diploma de Honor en la Facultad de Medicina.

Medalla de oro en la Escuela de Nutrición de la UBA.

Es antropometrista Nivel II ISAK (2010).

Cuenta con una especialización en Gerontología Comunitaria e Institucional (2012-2015), Universidad Nacional de Mar del Plata, Ministerio de Desarrollo Social.

En el Club Atlético Vélez Sarsfield, es responsable de la nutrición del plantel de fútbol y se desempeña en el departamento médico, donde también atiende a deportistas de otras disciplinas.

Es Lic. en Nutrición del Equipo de Medicina del Deporte en Obra Social Luis Pasteur.

Posee un consultorio de nutrición deportiva particular. Realiza evaluaciones antropométricas y planes personalizados para deportistas amateurs y profesionales.

Atención en Box de Crossfit.

Dr. JUAN MATIAS BARREIRO

Abogado de la Universidad de Belgrano, especializado en Gestión de la Salud y Liderazgo en la Harvard Business School, en los EE.UU. Fundador Presidente de FUSADE (Fundación Salud, Deportes y Educación).

Director Comercial y de Asuntos Institucionales del Sanatorio Colegiales de Buenos Aires, institución de salud de alta complejidad para adultos.

Miembro del Directorio y accionista (hijo del fundador). Director Comercial (y accionista/miembro del Directorio) de la empresa de medicina prepaga COBERMED

Gerente General de Ionic S.A., proveedora de diagnósticos por imágenes para el Sanatorio Colegiales.


Intercambio de consultas e información con los asistentes.

Refrigerio de cierre del lanzamiento.

Diplomaturas IURP - PCyT



martes, 19 de marzo de 2019

Desechos de zanahoria - Crean biocombustibles y suplementos dietarios


Lic. Daniel Cardell, Dr. Juan C.Yori, Dra. Debora Manuale, Dr. Gerardo Torres y Lic. José Molli. 
Foto: Alberto Perezlindo CONICET Santa Fe.

La planta piloto de aprovechamiento de desechos de esta hortaliza está en Santa Fe y fue motorizada por investigadores del CONICET y la UNL junto a una empresa local.

De cada diez mil kilos de zanahoria que se producen en Santa Fe, cuatro mil terminaban como desechos.

El voluminoso descarte de la producción de zanahorias generaba, entre otros problemas ambientales, malos olores, proliferación de roedores y degradación de los suelos.

Todo eso sucedía hasta que en el año 2013, desde la empresa “Val Mar” -dedicada al lavado y empaque de zanahorias en la localidad de Santa Rosa de Calchines- se contactaron con investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) para buscar una solución al asunto.

La idea que surgió fue crear una planta que permita reciclar los desechos de la hortaliza en biocombustibles y suplementos dietarios.

El primer paso que dieron los investigadores fue estudiar la composición de la zanahoria.

“Esta hortaliza está compuesta en un ochenta por ciento de agua, pero si seguimos en orden decreciente aparecen los azúcares -casi su totalidad fermentables y posibles de transformar en alcohol-, luego las fibras y los carotenos”, señala Juan Carlos Yori, doctor en Ciencias Químicas del CONICET que trabaja en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (INCAPE).

Con esa información, en 2014 idearon una planta para producir bioetanol, fibras y colorantes naturales a partir del descarte.

Primero la construyeron a escala de laboratorio y luego, en septiembre de 2018, la inauguraron como planta piloto, con capacidad para procesar dos toneladas de descarte por día.

Tal como explicaron los investigadores que lo idearon, los azúcares presentes en la zanahoria tienen la característica de ser en su totalidad fermentables, por lo que pueden transformarse en bioetanol de segunda generación, útil para la industria de los combustibles, bebidas, farmacopea, perfumería, entre otras aplicaciones.

Y el biocombustible producido en la planta piloto se utiliza como solvente de extracción para obtener otros bioproductos: fibras dietarias y carotenos.

Las fibras dietarias y los carotenos obtenidos, en tanto, demandan una etapa de refinamiento y adecuación de sus propiedades para poder utilizarlos como aditivos para la preparación de alimentos funcionales o suplementos dietarios.

“En esta etapa pudimos llevar los subproductos a una fase de utilización en alimentos y en la forma de suplementos dietarios.

Teníamos un precipitado con caroteno (colorante natural) que debimos emulsionar para presentarlo como los productos (colorantes) que compra un panadero o la fábrica de pastas.

También probamos la incorporación de la fibra en la fabricación de chorizos, hamburguesas y fiambres.

Y en lo que respecta a quesos y yogures, lo hicimos en colaboración con el INLAIN (CONICET-UNL)”, explicó Yori.

Hoy, la planta piloto ya genera colorante natural, cápsulas y comprimidos de fibra dietaria para consumo personal y fibra empaquetada para incorporar en la producción de alimentos.

En cuanto a la rentabilidad, si bien el objetivo inicial de la planta piloto era recuperar los costos de lo que el productor pierde con el descarte de la zanahoria, los resultados fueron más allá.

Hay que tener en cuenta que el costo de las semillas, siembra, laboreo, riego, plaguicidas y cosecha es de mil dólares por hectárea, y con los descartes, de cada tres hectáreas sembradas de zanahoria, el productor pierde una.

Con la planta industrial, cada cien toneladas de zanahoria -que es lo que se cosecha en una hectárea aproximadamente de acuerdo a la variedad- pueden producirse cinco mil litros de alcohol (con un precio de un dólar por litro), veinte kilos de caroteno (que se importan a un precio de entre setecientos cincuenta y mil dólares por kilo) y tres mil kilos de fibra (que se importa a quince dólares el kilo), lo que la hace mucho más rentable de lo pensado.

Los investigadores que idearon esta solución pertenecen al Grupo de Valorización de Descartes Agroindustriales (GVDA), formado por investigadores del INCAPE, eI Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC) y la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

“En lo que respecta a la planta industrial de aprovechamiento de descartes de zanahoria, se terminó el plan de negocios del proyecto y está en evaluación de dos posibles inversores”, señaló por su parte Débora Manuale, investigadora del CONICET que pertenece al GVDA.

El Grupo de Valorización de Descartes Agroindustriales (GVDA) está conformado por Juan Carlos Yori, Pablo Torresi y Debora Manuale, investigadores del Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica “Ing. José Miguel Parera” (INCAPE, CONICET-UNL); Enrique Mammarella, investigador del Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC, CONICET-UNL); José Saturnino Molli y Daniel Cardell, Personal de Apoyo del CONICET; Gerardo Torres, docente-investigador de la Universidad Nacional del Litoral (UNL); y Adriana Clementz (becaria CONICET-IPROBYQ Rosario), quien realizó sus estudios de doctorado en el INCAPE.

conicet


martes, 22 de enero de 2019

Biotina - Una enemiga para los analisis hormonales


Crédito: Fares Taie Biotecnología

Científicos alertan que tomar dosis altas de suplementos con esa vitamina pueden “crear” problemas de tiroides que en realidad no existen.

Con la promesa de aumentar la energía, evitar metabolismos lentos, combatir la caída de cabello, fortalecer las uñas quebradizas y mejorar la piel seca, los suplementos de biotina han ganado un lugar en el botiquín de muchas personas.

Sin embargo, los especialistas advierten que altas dosis del nutriente pueden interferir con la medición de algunas hormonas de la tiroides.

En noviembre de 2017, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advirtió en un comunicado que tomar suplementos de biotina puede alterar significativamente los resultados de las pruebas de laboratorio.

La razón es sencilla: la biotina también forma parte de los reactivos usados para llevar a cabo los análisis hormonales.

La biotina, popular como “fuente de vitalidad”, pertenece al grupo de las vitaminas B (se la conoce también como B7) y es necesaria para la actividad de ciertas enzimas del cuerpo.

Los síntomas de la deficiencia incluyen dermatitis, conjuntivitis, caída del cabello y alteraciones del sistema nervioso central como letargia, depresión, alucinaciones y parestesia.

Aunque se requiere una dosis diaria muy pequeña, de 30 microgramos en adultos, y se la puede encontrar en muchos alimentos, como hígado, huevos, nueces, batatas y hamburguesas, en los últimos tiempos se han popularizado suplementos de biotina que contienen hasta 10.000 microgramos por cápsula: más de 300 veces la dosis necesaria.

El doctor Giuseppe Barbesino, endocrinólogo en el Hospital General de Massachussetts, Estados Unidos, alertó sobre el tema en el sitio “Clinical Laboratory News”.

“Antes de interpretar los resultados de los análisis, la FDA incentiva a los médicos a preguntarle a los pacientes si tomaron biotina”, recordó.

Conocer si el paciente consumió biotina al menos en los cinco días precedentes del análisis, resulta increíblemente importante para evitar falsos diagnósticos, como el hipertiroidismo.

La biotina no es usualmente un medicamento recetado, por lo cual los pacientes tienden a obviarlo cuando se los interroga sobre los medicamentos que consumen. Barbesino subrayó que “es importante que los médicos conozcan esta información”.

Se debe hacer la distinción entre el aporte de los suplementos de biotina y los multivitamínicos, explicó Barbesino, ya que en estos últimos los niveles de biotina son más bajos y es muy improbable que generen ninguna interferencia.

“Hay suplementos de biotina específicos que se compran con la intención de consumirla en dosis altas.

Se han vuelto muy populares para personas preocupadas por la debilidad en cabello y uñas.

Esos son los suplementos con los cuales hay que tener precaución”, enfatizó.

Al ser una vitamina hidrosoluble, el exceso de biotina se elimina por orina y no resulta tóxico.

Pero las pruebas de laboratorio pueden verse afectadas, por lo que Barbesino recomendó interrumpir la toma de suplementos de biotina unas 24 a 48 horas previas a la toma de muestra de sangre.

Por Gabriela Mendicoa
AgenciaCyTA-Instituto Leloir


miércoles, 19 de septiembre de 2018

Suplementos Dietarios - Estudio cientifico apunta a su desarrollo para poblaciones bajo tratamientos anti-cancerigenos



Los investigadores del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA) de Tucumán, comprobaron que una bacteria productora de vitamina B2 previene la mucositis intestinal, un proceso inflamatorio asociado a  los tratamientos contra el cáncer (radiación o la quimioterapia) y que afecta la continuidad de la terapia.

Alimentos que contienen suplementos basadas en bacterias probióticas podrían servir para prevenir la mucositis intestinal, un proceso inflamatorio asociado a  los tratamientos contra el cáncer (radiación o la quimioterapia) y que afecta la continuidad de la terapia.

Así lo sugiere un estudio realizado por  investigadores del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA) de Tucumán, dependiente del CONICET.

Dentro del marco de la tesis doctoral de la licenciada en Biotecnología Romina Levit – bajo la dirección de los doctores Jean Guy LeBlanc y Alejandra de Moreno y con la colaboración de la doctora Graciela Savoy –  se demostró que una bacteria láctica, Lactobacillus plantarum CRL 2130, puede prevenir la mucositis en ratones que recibieron una droga quimioterapéutica (anti-cáncer).

“Esta bacteria produce riboflavina (vitamina B2) cuya actividad previno un efecto secundario importante de la quimioterapia sin afectar el tratamiento primario.

Eso es muy importante ya que este microorganismo podría permitir prolongar los tratamientos anti-cancerígenos y ayudar a prevenir la deficiencia de dicha vitamina que es común en esos pacientes, mejorando así su calidad de vida”, afirmó a la Agencia CyTA-Leloir el doctor LeBlanc, Investigador Principal del CONICET.

La vitamina B2 es muy importante para la salud ya que participa en los procesos de respiración celular, desintoxicación hepática, y mantenimiento de la envoltura de los nervios, entre otros beneficios.

Las bacterias lácticas provienen de diferentes nichos ecológicos, como productos fermentados, leches, vegetales y están presentes en humanos y otros animales.

En este nuevo estudio los  investigadores del CERELA emplearon una cepa Lactobacillus plantarum CRL 2130aislada del bagazo de la caña de azúcar.

Tal como describe la revista “Nutrition”, los investigadores tucumanos realizaron estudios en  animales (ratones) que recibían una quimioterapia convencional.

Un grupo se alimentó con bacterias productoras de la vitamina B2 y otro grupo con la misma bacteria que no produce esa vitamina.

Los animales que recibieron la cepa productora de riboflavina mostraron menores grados de cambios morfológicos en el tejido intestinal, tenían menos diarreas y tenían un estado inflamatorio reducido.

Los autores del estudio comprobaron que la administración de la bacteria productora de riboflavina no interfería en el efecto anti-tumoral de la droga.

Así lo observaron a través de  estudios in vitro con una línea celular comercial de cáncer intestinal y en modelos animales.

Los científicos del CERELA planean ampliar el conocimiento de los  mecanismos de acción de esas bacterias en  ensayos de laboratorio y usando otros modelos animales.

“Consideramos también la  posibilidad de evaluar mezclas de bacterias beneficiosas con diferentes mecanismos de acción.

Para transferir este conocimiento, necesitamos realizar estudios de escalamiento para producir las bacterias en cantidades, con medios económicos, pero que permitan mantener sus propiedades benéficas antes de poder ofrecerlas a alguna empresa interesada en venderlas como suplementos dietarios destinados a poblaciones bajo tratamientos anti-cancerígenos”, destacó LeBlanc.

Agencia CyTA-Fundación Leloir
agenciacyta.org.ar


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Alimentos terapéuticos: una esperanza contra la desnutrición


Argenut es un proyecto orientado al desarrollo de un alimento terapéutico a base de maní.

Con el apoyo de vinculadores tecnológicos del Ministerio de Ciencia que trabajan en territorio, una empresa cordobesa lanzará al mercado un suplemento nutricional a base de pasta de maní para combatir la malnutrición.

Matías Pavignano es un emprendedor cordobés que ostenta las cualidades que se necesitan para serlo: tenacidad y perseverancia.

Tiene un objetivo muy claro y sabe que lo va a cumplir tarde o temprano: hacer su aporte para disminuir la desnutrición infantil.

“En nuestro país hay millones de niños que no llegan a consumir los nutrientes diarios necesarios, lo que limita el potencial desarrollo  y, en el peor de los casos, provoca muertes innecesarias”, afirmó Pavignano, administrador de Inproal SRL.

Inproal SRL tiene sede en Córdoba, provincia que exporta 600 mil toneladas anuales de maní, ubicándose como la primera en el orden mundial.

Hace dos años, Pavignano ideó, junto a su socio Germán Darío González “Argenut”, proyecto orientado al desarrollo de un alimento terapéutico a base de maní.

“Argenut” también tiene entre los ingredientes leche en polvo, aceite, azúcar y un complejo vitamínico especialmente elaborado para tratar la malnutrición.

Debido a las características organolépticas y a que es un producto altamente calórico, sirve para que personas en estado de subnutrición superen esta condición rápidamente, inclusive en semanas; asimismo, al tener bajo contenido de agua y alto contenido de aceite, el agregado de nutrientes no modifica las características, lo que permite larga durabilidad.

Lucas Giusti, Mg. en Gestión Política, trabaja en el Instituto de Extensión de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), además, se desempeña como referente en Córdoba del Programa Nacional de Apoyo a las Demandas Tecnológicas (PAR), perteneciente a la Subsecretaría de Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCYT).

Justamente, fue Giusti quien asesoró a Pavignano y González para encontrar rumbo certero en el emprendimiento nutricional, especialmente a través del contacto que mantuvieron con actores locales de gobierno y ONG, y que resultó determinante para dar forma a “Argenut”, que actualmente se encuentra en etapa de diseño de planta industrial, línea de producción y prototipo.

“Además, conjuntamente al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas Técnicas (CONICET) vamos a realizar una investigación más pormenorizada del producto. El objetivo es disponer a fin de este año del prototipo”, puntualizó Giusti.

Los PARes tienden manos

El Programa PAR busca intensificar y extender territorialmente el trabajo de vinculadores tecnológicos que –conociendo las capacidades, potencialidades y debilidades de los sectores productivos en los que se especializan– ayudan a incrementar las posibilidades para generar futuros proyectos de innovación y transferencia tecnológica.

En relación a las tareas que lleva adelante, Giusti aseveró: “Tenemos como meta detectar oportunidades y materializar esas ideas mediante la formulación de proyectos.

La red constituida por profesionales distribuidos por todo el país permite impulsar la innovación y planificar procesos a largo plazo que favorezcan al cambio de la matriz productiva argentina”.

El vinculador agregó que “gracias a la conexión que posee el programa con instituciones de ciencia y tecnología, la información llega más rápido a emprendedores y empresas”.

Diariamente, los PARes visitan emprendedores o empresas que buscan financiamiento para llevar adelante proyectos o desarrollos innovadores, y “achican la distancia” entre los sectores productivos locales y el sector científico nacional.

“Ser el único PAR de mi provincia implica la responsabilidad de brindar asesoramiento constante para que las ideas se transformen en proyectos y que esos proyectos reciban financiamiento”, reconoció Giusti.

Hasta este momento, el PAR cuenta con 28 profesionales expertos en vinculación tecnológica en 19 provincias, que llevan adelante una labor de anclaje y desarrollo de capacidades que redunda en beneficio de las comunidades locales.




Córdoba exporta al año 600 mil toneladas de maní, ubicándose primera en el orden mundial.

“La red constituida por profesionales distribuidos en todo el territorio nos proporciona un soporte sólido al momento de brindar respuestas de calidad.

Esto permite impulsar la innovación constantemente y planificar procesos a largo plazo que favorecen al cambio de la matriz productiva del país”, advirtió el PAR cordobés.

“Cualquier objetivo que podamos cumplir nos acerca cada vez más a profundizar el desarrollo nacional en un escenario en donde la articulación resulta trascendental”, completó.

La importancia de la articulación

En Inproal se encuentran trabajando desde hace más de dos años en el desarrollo de “Argenut”; en este período una de las estrategias fue realizar un estudio para conocer profundamente el tema de malnutrición en nuestro país.

“Ese informe más otros datos recabados fueron nuestras bases para evaluar la situación nutricional por región de Argentina.

Así fue como comenzamos a diseñar el producto”, precisó Pavignano.

Cabe destacar que el procesamiento de alimentos es uno de los Núcleos Socioproductivos Estratégicos (NSPE) que forman parte del Plan Argentina Innovadora 2020; a través de este documento, el MINCYT establece los lineamientos de política científica, tecnológica y de innovación para el país en los próximos años.

Con él se aspira a dar continuidad al crecimiento y consolidación de estas áreas consideradas puntales estratégicos del desarrollo nacional.

“Estamos convencidos de que esta problemática tiene que ser resuelta mediante la articulación y el trabajo en conjunto del sector privado, ONG y Gobierno, donde cada actor aporte lo que mejor sabe hacer.

Así vamos a ser más eficaces, eficientes y efectivos a la hora de resolver el problema de malnutrición que tenemos en Argentina”, evaluó el emprendedor.

El MINCYT trabaja fuertemente en la gestión de políticas públicas orientadas a la producción de alimentos a futuro teniendo en cuenta el crecimiento poblacional en el orden mundial.

En ese sentido, se propone una doble misión: fomentar el desarrollo de tecnología de punta para producir alimentos de forma más eficiente y abastecer a los mercados mundiales, y al mismo tiempo, establecer cadenas de valor que permitan generar trabajo de calidad.

Mincyt


lunes, 15 de agosto de 2016

Los ácidos grasos omega 3 favorecen la curación del corazón después de un infarto


Crédito: Thinkstock (MARS)

Altas dosis de productos derivados del aceite de pescado durante seis meses posteriores a un infarto reducen las cicatrices en el músculo cardíaco y refuerzan la capacidad de bombear sangre.

Los suplementos con ácidos grasos omega 3 favorecen la curación del corazón tras un infarto, de acuerdo con un nuevo estudio.
Altas dosis de productos derivados del aceite de pescado durante seis meses posteriores a un infarto reducen las cicatrices en el músculo cardíaco y refuerzan la capacidad de bombear sangre.

"Los ácidos grasos omega 3 se estudian desde hace décadas y tienen un beneficio directo en el corazón", dijo el autor principal, doctor Raymond Y. Kwong, director del Servicio de Imágenes Cardíacas por Resonancia Magnética del Hospital de Brigham y las Mujeres, Boston.

Pero dos estudios sobre el uso de aceite de pescado en sobrevivientes a un infarto habían obtenido resultados contradictorios.

En uno, los suplementos habían disminuido el riesgo de morir, no así en el otro.

En ambos casos, la dosis era 1 gramo/día.

Ahora, al azar, 360 sobrevivientes comenzaron a usar los suplementos o un placebo (aceite de maíz) dentro de los 30 días posteriores al infarto durante seis meses.

Los usuarios de los omega 3 ingirieron una dosis cuatro veces mayor que en los dos estudios previos: cápsulas con 4 gramos/día de Lovaza, un aceite de pescado de venta con receta, o el placebo.

Todos los participantes recibieron información para mejorar el estilo de vida y médicos monitorearon que los suplementos no interactuaran negativamente con cualquier otro fármaco.

Se les hicieron resonancias magnéticas antes de comenzar a utilizar las cápsulas y a los seis meses, según publica el equipo en Circulation.

A los seis meses, el uso del aceite de pescado había reducido la fibrosis (engrosamiento y cicatrización) del músculo cardíaco en la zona del infarto respecto del placebo.

Lo mismo ocurrió con la acumulación de sangre en el ventrículo izquierdo después de la contracción completa del músculo cardíaco, lo que indica que el corazón bombea sangre de manera más eficiente.

Algunos organismos absorben y utilizan mejor el aceite de pescado, mientras que las personas que en el estudio lograron los mayores valores de omega 3 en los glóbulos rojos registraron un 13 por ciento menos de sangre acumulada en el ventrículo izquierdo, con respecto al 6 por ciento promedio en todo ese grupo.


Por Kathryn Doyle,
Reuters Health

scientificamerican.com


martes, 29 de diciembre de 2015

La dieta del futuro tendrá la huella de tu ADN

La dieta del futuro tendrá la huella de tu ADN

Un artículo científico revela que las dietas individuales basadas en los datos genéticos y de estilo de vida de cada persona, están cerca de ser una realidad.

Cada año mueren en todo el mundo cerca de 2,6 millones de personas por culpa de la obesidad o el sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el crecimiento es tal que se duplicó en sólo tres décadas, entre 1980 y 2008.

Con la obesidad como pandemia a vencer, las acciones deben ser públicas y amplias, y las dietas, más efectivas.

Pero hay una buena noticia dentro del contexto preocupante: los científicos creen que en los próximos 5 años se diseñarán planes individuales a partir de los datos genéticos y el comportamiento de cada uno.

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Entonces, cada persona tendría su dieta personal y única. Según un artículo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.) y aparecido en Obesity, las dietas o planes para adelgazar mejorarán por medio de programas de precisión basados en la información genética, los hábitos dietéticos y la cantidad de ejercicio físico de cada persona.

No falta tanto para contar con estos avances, la medicina está dando enormes pasos para llegar a que se transforme en una realidad.

“En los próximos 5 años veremos el inicio del uso de una combinación de datos genéticos y de otros datos más sofisticados para el desarrollo de planes individualizados.

Si bien ya hay muy buenos planes para perder peso a corto plazo, las estadísticas a largo plazo siguen siendo muy malas. Todavía no entendemos muy bien por qué se cae en la recuperación del peso perdido, ni desde un punto de vista genético ni conductual” dijo Molly Bray, directora de la investigación.


20 alimentos que queman grasas

Los científicos estadounidenses predicen que, ya en un futuro próximo, las muestras de saliva permitirán conocer la secuencia genética de cualquier paciente.

Y a ello se sumarán los sensores automáticos que permitirán conocer el entorno, dieta y niveles de actividad física y estrés de cada individuo.

Entonces, introduciendo la información genética y de comportamiento en un algoritmo informático, se podrán ofrecer recomendaciones específicas de manera personalizada para lograr el peso ideal.

Es una suerte que muchos avances estén al alcance de la ciencia.

“Los científicos ya tenemos las herramientas que necesitamos -dijo Bray- para investigar los programas de precisión para la pérdida de peso. El reto ahora es desarrollar las herramientas para analizar todos los datos”.

Una mirada a la genética para bajar de peso

Ya se conocen numerosos estudios que han identificado distintos genes relacionados con la obesidad, como un gen que promueve que la energía obtenida de los alimentos se almacene en lugar de ser gastada.

Los especialistas saben que decirle a la gente que su obesidad es genética, es importante.

“Cuando le dices a una persona que sus genes pueden jugar un papel en su peso dicen:

‘Gracias, por fin alguien comprende que perder peso me resulta más difícil que a los demás’.

Y esto les brinda un estímulo para cambiar su actitud” señaló Bray.

La estética no es la única razón para bajar de peso.

La obesidad aumenta el riesgo de padecer numerosas enfermedades cardiovasculares, diabetes y distintos tipos de cáncer.

Por Inés González
univision.com