martes, 29 de diciembre de 2015

La dieta del futuro tendrá la huella de tu ADN

La dieta del futuro tendrá la huella de tu ADN

Un artículo científico revela que las dietas individuales basadas en los datos genéticos y de estilo de vida de cada persona, están cerca de ser una realidad.

Cada año mueren en todo el mundo cerca de 2,6 millones de personas por culpa de la obesidad o el sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el crecimiento es tal que se duplicó en sólo tres décadas, entre 1980 y 2008.

Con la obesidad como pandemia a vencer, las acciones deben ser públicas y amplias, y las dietas, más efectivas.

Pero hay una buena noticia dentro del contexto preocupante: los científicos creen que en los próximos 5 años se diseñarán planes individuales a partir de los datos genéticos y el comportamiento de cada uno.

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Entonces, cada persona tendría su dieta personal y única. Según un artículo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.) y aparecido en Obesity, las dietas o planes para adelgazar mejorarán por medio de programas de precisión basados en la información genética, los hábitos dietéticos y la cantidad de ejercicio físico de cada persona.

No falta tanto para contar con estos avances, la medicina está dando enormes pasos para llegar a que se transforme en una realidad.

“En los próximos 5 años veremos el inicio del uso de una combinación de datos genéticos y de otros datos más sofisticados para el desarrollo de planes individualizados.

Si bien ya hay muy buenos planes para perder peso a corto plazo, las estadísticas a largo plazo siguen siendo muy malas. Todavía no entendemos muy bien por qué se cae en la recuperación del peso perdido, ni desde un punto de vista genético ni conductual” dijo Molly Bray, directora de la investigación.


20 alimentos que queman grasas

Los científicos estadounidenses predicen que, ya en un futuro próximo, las muestras de saliva permitirán conocer la secuencia genética de cualquier paciente.

Y a ello se sumarán los sensores automáticos que permitirán conocer el entorno, dieta y niveles de actividad física y estrés de cada individuo.

Entonces, introduciendo la información genética y de comportamiento en un algoritmo informático, se podrán ofrecer recomendaciones específicas de manera personalizada para lograr el peso ideal.

Es una suerte que muchos avances estén al alcance de la ciencia.

“Los científicos ya tenemos las herramientas que necesitamos -dijo Bray- para investigar los programas de precisión para la pérdida de peso. El reto ahora es desarrollar las herramientas para analizar todos los datos”.

Una mirada a la genética para bajar de peso

Ya se conocen numerosos estudios que han identificado distintos genes relacionados con la obesidad, como un gen que promueve que la energía obtenida de los alimentos se almacene en lugar de ser gastada.

Los especialistas saben que decirle a la gente que su obesidad es genética, es importante.

“Cuando le dices a una persona que sus genes pueden jugar un papel en su peso dicen:

‘Gracias, por fin alguien comprende que perder peso me resulta más difícil que a los demás’.

Y esto les brinda un estímulo para cambiar su actitud” señaló Bray.

La estética no es la única razón para bajar de peso.

La obesidad aumenta el riesgo de padecer numerosas enfermedades cardiovasculares, diabetes y distintos tipos de cáncer.

Por Inés González
univision.com

lunes, 10 de agosto de 2015

Estudio recomienda dar suplementos de yodo a todas las embarazadas


blog.mamasybebes.com 

Por EFE

LONDRES. Un estudio de la Universidad de Birmingham sostiene que dar suplementos de yodo a las embarazadas, incluidas aquellas de países en los que la deficiencia de ese oligoelemento suele ser moderada, ahorraría costes a los sistemas sanitarios.

La investigación, publicada en la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology, sostiene que los sistemas sanitarios ahorrarían costes si recetaran de forma universal suplementos de yodo, cuyo déficit está relacionado con un retraso en el crecimiento físico y el desarrollo intelectual de los recién nacidos.

“Incluso una leve deficiencia de yodo durante el embarazo está asociada con un cociente intelectual más bajo en los niños”, explica Kate Jolly, coautora del estudio y profesora de Salud Pública en la Universidad de Birmingham.

Según la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor de una cuarta parte de la población mundial consume cantidades insuficientes de yodo.

De las principales enfermedades derivadas por carencias nutricionales, aquellas relacionadas con la falta de yodo, un nutriente que el cuerpo no produce de forma natural, son las más sencillas de controlar, según la FAO.

En el caso del Reino Unido, los investigadores estiman que la introducción de suplementos de yodo para todas las embarazadas ahorraría al sistema público de salud unas 4.500 libras (6.345 euros) por cada niño.

Para obtener sus conclusiones, los científicos se han basado en una revisión sistemática de estudios anteriores sobre los suplementos de yodo y la opinión de diversos expertos.

“Dado que el consumo de alimentos enriquecidos puede no ser suficiente para alcanzar la dosis necesaria de yodo en mujeres embarazadas, nuestros resultados apoyan la necesidad de entregar suplementos de yodo a todas las mujeres” durante el embarazo y la lactancia, afirmó Jolly.

abc.com.py



domingo, 15 de marzo de 2015

Argentinos producen el “alimento del futuro”


Adaptaron la fórmula original de un batido que promete que no sería necesario volver a comer sólidos.

Dicen que dos litros reemplazan la ingesta de un día..

Apuesta. Los ingenieros ya tramitaron la aprobación de la Anmat para producir Soylent a mayor escala.

Boom de ferias y festivales de cocina hacen de Buenos Aires una capital gourmet

Las recetas del médico del Papa para una dieta saludable

¿Es posible alimentarse sin comer? ¿Cómo solucionar la falta de tiempo o de iniciativa en la cocina sin sacrificar la nutrición?

Estos y otros interrogantes intentan responder los responsables de Soylent: un preparado de varios ingredientes que se disuelve en agua y se convierte en alimento.

Este producto que surgió primero en Estados Unidos, y está llegando al país, podría significar todo un nuevo tipo de alimentación.

“Está compuesto principalmente por cereales como avena y quinoa; proteína de huevo, azúcares, un complejo de vitaminas y minerales, aceites y saborizante de vainilla”, cuenta Yemel Jardi (25), ingeniero informático que, junto a dos amigos, están desarrollando el producto a nivel local.

“Muchas veces pienso que comer bien es un problema, por eso Soylent era un producto que quería para mí.

En julio empecé a evaluar la opción de hacerlo yo mismo”, cuenta. Primero se lo comentó a Paula Montaldi (24), ingeniera química con quien organizaba conferencias internacionales en el ITBA y luego se sumó el ingeniero industrial Augusto Gesualdi (24).

Empezaron trabajando en la cocina de la casa de Jardi, comprando los productos en supermercados o dietéticas.

Ahora buscan otro lugar, ya que contar con instalaciones registradas y aptas es uno de los requisitos de
la Anmat para producir cualquier alimento.

La receta original ya estaba en la web, porque Rob Rhinehart, un ingeniero de 25 años que creó el Soylent original -que además está aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) estadounidense- la compartió con el mundo (ver recuadro).

Así, los tres argentinos empezaron a investigar los ingredientes usados en otras partes, a probar recetas y a producirlo localmente, logrando una versión propia.

Cambio de hábito. ¿Soylent reemplaza por completo la comida tradicional?

“Dos litros representan el 100% del perfil nutricional especificado por la IDR (Ingesta Diaria Recomendada de nutrientes).

Cada uno puede consumir tanto como desee para así reemplazar sólo el desayuno, un almuerzo o varias comidas del día”, sostiene Jardi, aunque ellos recomiendan que se reemplace la mitad, o al menos una comida por día.


Prueba. “Aprovechamos cada cumpleaños, salida o reunión social para sacar el tema, escuchar opiniones y construir un grupo de gente interesada en probar el producto.

También vimos profesionales que nos ayudaron para validar la parte nutricional”, explica Jardi.

Una vez que alcanzaron una versión que los dejó conformes la entregaron a gente conocida para escuchar comentarios, y abrieron una página de Facebook donde la gente se ofrece a probarlo y hacer una devolución.

Ya lo probaron cincuenta personas y más de mil están en lista de espera.

Desarrollaron un instructivo donde explican que cada producto que entregan tiene mil calorías y “la mitad de la cantidades recomendadas de fibras, carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita en un día”.

Para prepararlo se debe mezclar con un litro de agua, agregarle aceite y procesar por un minuto.

Así, con un litro, se reemplaza la mitad de lo que se debe consumir en un día.

Ellos aseguran que quien no quiera volver a ingerir sólidos y elija este tipo de alimentación, puede tomar dos litros diarios.


La receta compartida que se convirtió en un negocio millonario

La revista New Yorker tituló, en mayo de 2014: “El fin de la comida”.

Así de contundente. Se trataba de un reportaje a Rob Rhinehart, un joven de 25 años, dedicado al mundo del software, que inventó Soylent.

La idea surgió mientras Rhinehart y dos amigos estaban encerrados en una casa en San Francisco trabajando en un proyecto, pero se quedaron sin comida.

El hecho de pensar en cocinar o salir a comprar algo les parecía una pérdida de tiempo, por lo que empezó a pensar cómo alimentarse sin tener que pasar por todo el proceso.

Cultor del mundo del “código abierto”, Rhinehart compartió la receta en las redes sociales y en poco tiempo la repercusión superó sus expectativas: la gente empezó a producir sus preparados y a compartir experiencias en pos de alcanzar la mejor fórmula posible.

Empezaron a venderlo por internet en todo el país, y en dos horas alcanzaron los cien mil dólares.

Luego llegaron los inversionistas privados, y lo que empezó como una idea en una casa cuenta con oficinas en Los Angeles y una inversión que supera US$ dos millones.


miércoles, 7 de enero de 2015

Herbalife presentó a Giorgi el primer producto que fabrica en la Argentina

Débora Giorgi, recibió a ejecutivos de Herbalife Argentina y reg
Con una inversión de 10 millones de pesos, la compañía de origen estadounidense comenzó a producir el primer suplemento dietario de industria nacional, con un volumen anual de 360.000 unidades.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, recibió a las autoridades de Herbalife Argentina, quienes le presentaron el primer producto nutricional fabricado por la empresa en el país: un suplemento dietario líquido a base de aloe vera.
Además, los ejecutivos adelantaron que el próximo mes iniciarán, en el país, la producción de polvos con lo que, estiman, el 40 por ciento del total de las ventas de Herbalife en el mercado interno será de productos fabricados en la Argentina.
“Tenemos un mercado interno y regional muy fuerte, y las empresas que saben capitalizar todas las oportunidades que ofrece producir en la Argentina son las que más van a crecer”, aseguró Giorgi.
Con una inversión de 10 millones de pesos y un aumento del 20% de empleados durante 2014, la empresa anunció también que comenzará a producir los suplementos dietarios en polvo (Batido Nutricional y Polvo de Proteínas) durante el primer trimestre del 2015 y adelantó que negocia para exportar el Herbalife Aloe Concentrado a Rusia para el segundo semestre del año.
El volumen de producción para el Aloe Concentrado anual es de 360.000 unidades en sus versiones regular y sabor mango, mientras que  y para el Batido Nutricional (producto en polvo) se prevé la producción anual de 1.200.000 unidades para 4 sabores, además del polvo de proteínas.
Los proveedores asociados para toda la producción incluyen: plástico (envases y tapa), imprenta (etiquetas), producción de materias primas, empaque (film, cartón, sellos) y maquinaria (modelos de soplado e inyección).
Débora Giorgi, recibió a ejecutivos de Herbalife Argentina y reg
“Es un gran paso para la compañía, a menos de un año de haber realizado los anuncios tenemos el orgullo de presentarle a la ministra los resultados concretos de nuestros  primeros proyectos”, aseguró el vicepresidente y director general de Herbalife para el Cono Sur y la Región Andina, Javier Arriola.
Desde la empresa destacaron que toda la maquinaria empleada para la producción de líquidos y polvos también es industria nacional, y resaltaron que el inicio de la producción de la empresa en la Argentina se vio alentada por la infraestructura y la base industrial que tiene el país.
Estiman que, a partir de este paso, se produzca un crecimiento exponencial de las ventas de Herbalife en Argentina, capitalizando así las oportunidades que brinda la fabricación local, tanto para abastecer al país como para maximizar las que ofrece toda la región.
“La fabricación local nos da un puntapié enorme para seguir creciendo”, aseguró Arriola, y adelantó la posibilidad de comenzar a exportar los productos a Rusia, en la segunda mitad de este año, así como la realización de una nueva inversión para el año próximo.
Los productos de Herbalife se comercializan por venta directa. 
En la Argentina, la empresa cuenta con 30.000 asociados independientes, de los cuales 5.000 realizan al menos una compra mensual y para 1.500 representa su principal fuente de ingresos.
Durante el encuentro también estuvieron presentes el vicepresidente de Herbalife y responsable de Operaciones, Gerardo Sturla, y el vicepresidente de Comunicaciones Corporativas para América del  Sur y Central, Juan Ordoñez.



miércoles, 31 de diciembre de 2014

ALIMENTOS QUE "APARENTAN SER" Y POLVOS SUPLEMENTARIOS: LA COMIDA DEL FUTURO YA ESTÁ ENTRE NOSOTROS


La ciencia analiza nuevas formas de alimentación.

Desde una hamburguesa vegetal con sabor a carne hasta suplementos dietarios que reemplazan la comida

El futuro ya llegó.

Ya existe la comida que no es lo que aparenta, que se saborea como si fuera una clásica empanada cuando en realidad es otra cosa.

También sus versiones en polvo o como lo imaginó George Orwell en su libro 1984, en donde describía que la comida se serviría en raciones encapsuladas ante la escasez de alimentos.

Lo que se planteaba como algo lejano, ya no lo es tanto.

Los polvos suplementarios que reemplazan la comida cotidiana existen y la imitación de alimentos también.

Huele como una hamburguesa, tiene gusto a hamburguesa y parece una hamburguesa...pero no lo es. La periodista Evelyn M.Rusli del diario The Wall Street Journal fue la primera en probar The Impossible Cheeseburguer, un alimento 100% vegetal con el mismo sabor que la carne picada a la parrilla pero sin un solo ingrediente animal.

La iniciativa surge en California, de la mano de Patrick Brown, médico y profesor de Bioquímica.

En su laboratorio The Impossible Food ubicado en la Universidad de Stanford, en el corazón de Silicon Valley, el científico preocupado por el consumo de carne roja explicó que está convencido de que la gente no va a renunciar a su comida favorita, aún sabiendo las consecuencias negativas que puede generar su consumo en exceso.

"Este tipo de propuestas por un lado tiene su parte buena, pero por el otro su parte preocupante.

Si uno lo mira desde un punto de vista netamente económico, el mundo busca reemplazo porque en algún momento se van a acabar los alimentos, no alcanza el alimento para poblaciones futuras.

Pero en cierta forma es preocupante porque podría llevar a que la gente deje la alimentación y opte por un símil alimentario.

Se busca el diseño del alimento perfecto, y estos alimentos serían perfectos si uno ve la dosis justa", señaló Raúl Sandro Murray, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, a Infobae.

En ese mismo sentido resaltó que otro aspecto importante dentro de la alimentación no es solamente nutrirse sino que también tiene un compuesto social importante. "Uno podría justificar que no tiene tiempo, toma un polvo y listo. Pero si uno lo ve de un punto de vista social no es lo ideal", consideró.

"El ser humano está más atento a lo que se come pero esto no creo que sea la causa para que se haga una hamburguesa de estas características. Sí, hay una revolución de mucha gente que le presta más atención a comer sano, pero no creo que una hamburguesa química sea comer sano. Lo sano es comer productos naturales y es algo difícil porque prácticamente todos los vegetales son transgénicos y mismo el tema de los animales, el ganado que pastorea es cada vez menor", resaltó Murray.

La investigación de Brown para lograr producir alimentos tan ricos como los originales no está pensado para quienes luchan por el fin del consumo de animales sino que está diseñado para que los amantes de la carne animal puedan disfrutar de su sabor sin consumirla.

Por eso, si algo no podía faltar en su imitación de la hamburguesa era el aspecto sangriento, característica que logró con una molécula llamada hemo, también presente en la hemoglobina.

Su preciado secreto es que lo encontró en las raíces de algunas verduras y legumbres, la clave para avanzar en su ambicioso proyecto que ya cuenta con importantes inversores como el magnate Bill Gates.

¿El objetivo? Encontrar en los supermercados esta hamburguesa en la que trabajan desde hace tres años.

Ahora, resta sortear otro obstáculo, el costo de producción es de 20 dólares.

Nada accesible en relación a la tradicional.

"No se puede hacer futurismo en esto, habría mucha gente que seguramente optaría en este tipo de alimentación pero no creo que la mayoría.

Hay que ver los costos que tiene fabricar eso", añadió.

Lo cierto es que cada vez hay una tendencia más fuerte de informarse sobre el origen de la comida, sus ingredientes y cómo repercute su consumo en el organismo.

En esa misma línea, están quienes optan por el consumo orgánico en busca de alejarse de pesticidas tóxicos y los componentes transgénicos cada vez más presentes en el mundo actual.

También cada vez son más los que se suman al veganismo y eliminan de su dieta todo alimento que tenga algún ingrediente de origen animal.

Algunos militantes fervientes que están en contra del maltrato que sufren los animales y otros simplemente en busca de una mejor calidad de vida desde los productos que se ingieren.

Para hacer su menú más variado y completo recurren a propuestas de los más sorprendentes, desde imitar alimentos típicos como empanadas salteñas que en vez de carne están rellenas con soja con un sabor muy similar a las tradicionales hasta nuevos platos como quesos hechos de castañas en vez de su componente lácteo.

Para Murray, si bien hay un movimiento a nivel mundial en el que la gente valoriza más lo sano y hay más conciencia en cuanto a la gran cantidad de enfermedades que podrían evitarse mejorando la alimentación, como por ejemplo, los problemas cardiovasculares; las cifras en Argentina muestran otra realidad.

"Tenemos un muy bajo consumo de vegetales y frutas, casi nulo de legumbres y muy bajo de pescado, no llegamos a 10 kilos por año per capita.

Mientras que de pollo, se consumen unos 42 kilos por habitante, de carne 54 kilos y de cerdo 20".

Comida en polvo

Las imágenes futuristas de gente alimentándose con pastillas, polvos nutritivos y comida procesada en tubos, no son tan lejanas.

Si bien se lo considera una alternativa ante la escasez de alimentos a nivel mundial, hay quienes recurren a este concepto para hacer dieta y mantenerse en forma.

Como el caso PronoKal, un tratamiento médico personalizado de pérdida de peso, basado, en su primera etapa, en la denominada dieta proteinada en donde se administran productos en forma de liofilizado proteico (una técnica de deshidratación por frío) de alto valor biológico (procedente de proteína natural como la del huevo o la leche), además de una rigurosa lista de verduras autorizadas.

Luego de bajar peso, siguen las etapas de reeducación y mantenimiento, en donde se vuelven a incorporar los distintos grupos de alimentos, a la vez que se aprenden nuevos hábitos dietéticos y de estilo de vida.

Lo más novedoso es que en cada familia de productos proteinados se pueden encontrar diferentes texturas, consistencias y sabores, que se ajustan a las preferencias personales y a los hábitos diarios del paciente.

Desde tortillas, sopas y crepes, hasta una gran variedad de postres y productos listos para llevar en sobrecitos.

Con sólo disolver en agua el producto, ya es suficiente para obtener el resultado previsto.

"La investigación y la innovación nos ofrecen nuevas fórmulas de presentación, en nuestro caso, en forma de liofilizado proteico.

La liofilización es una técnica que nos permite ofrecer un producto con la cantidad justa de proteínas, eliminando otros nutrientes que, en la primera etapa de este tratamiento, no son necesarios, como los hidratos de carbono y las grasas", explicó Gustavo Sojka, director de PronoKal Argentina.

Y destacó: "Los hábitos de consumo de alimentos han venido cambiando notablemente ya hace algunos años.

En la búsqueda de conseguir estar más saludable y obtener un peso menos excesivo, la gente busca comer productos y alimentos que tengan características favorables para conseguir esos objetivos".

En ese sentido, Sojka remarcó que el cambio en la forma de consumo es notable y basta con sólo ver "la cada vez mas asidua visita de la gente a las ferias de productos orgánicos".

La alimentación tal como se la conoce, está mutando.

El avance de la tecnología y la ciencia se produce a pasos agigantados alterando hábitos tan básicos y primitivos como la forma de alimentación.

El cambio ya empezó pero todavía falta  saber dónde termina.

eldebate.com.ar